Las adivinanzas son parte de nuestra infancia. Ahora se nos escapa una media sonrisa cuando vemos devanarse los sesos a un niño ante la pregunta “Blanco por fuera, amarillo por dentro, ¿qué es?”. Pero si alguien nos dice “Recuerda a la cebolla y al ajo, al pimiento e, incluso, recién cortado, al melocotón, ¿qué es?“, muchos torceríamos la sonrisa y empezaríamos a mirar al techo de forma disimulada como si la pregunta no fuera con nosotros. La respuesta es “el espárrago”, según explica María Dolores Ruiz, profesora del Departamento de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Granada. Y...



































