¿Sabes lavar bien los bañadores y bikinis? Consejos para mantenerlos como nuevos
Aunque los bañadores están hechos con materiales más o menos resistentes, deben soportar el deterioro causado por la sal del mar, el cloro, las manchas de cremas solares, sudor, el sol… Por eso, no basta con enjuagarlos bajo el grifo y dejarlos secar (¡que nos conocemos!). Si quieres conservar su forma y colores, toma nota de las indicaciones que te damos en este post.
Más vale prevenir
A riesgo de sonar a que queremos convertir tu bañador en ingrediente de una ensalada, te traemos un truco que te ayudará a fijar los colores de la prenda y evitar que se desgaste con el sol y el agua salada: remojar en agua con sal y vinagre. Hazlo con los bañadores nuevos antes de usarlos, de manera que mantengan su color brillante e intacto en sus usos posteriores.
Después de la playa… ¡Lávalo bien!
Y después de la piscina, también. Que no te conformes con un aclarado después de usarlo, vamos. Lo ideal es que lo laves a mano con un jabón neutro y lo aclares con agua templada. De esta manera cuidarás mejor el tejido elástico propio de los bañadores y mantendrás su forma intacta durante más tiempo, evitando que se vuelva rígido.
Además, trata de meterlos una vez a la semana en la lavadora con el programa de ropa delicada, para darles una limpieza más en profundidad.
Sécalo a la sombra
Ya lo tienes lavado y limpito, ¿cómo lo secas? El impulso es dejarlo colgado del tendedero a pleno sol, pero eso provoca que el material se acartone y palidezcan sus colores. Lo mejor es que lo dejes secar al aire libre, pero a la sombra y evitando utilizar pinzas que lo deformen.
Haz una rotación
Además de los cuidados idóneos para mantener en perfecto estado tu bañador durante más tiempo, es inevitable que se vaya deteriorando poco a poco con el uso. Esto se acentúa cuanto más a menudo lo utilices, de manera que para evitar castigar en exceso el material y dejar respirar la tela, te recomendamos que tengas más de una pieza de baño y las alternes en cada ocasión.
Ahora que ya sabes todos estos trucos, ponlos en práctica y verás como tu bikini o bañador se mantendrán como nuevos durante mucho más tiempo. ¡Al agua patos!