Otoño: festival de colores y sabores en tu mesa
El otoño puede parecer una estación tristona y aburrida. Sin embargo, esta época del año supone el regreso de un montón de alimentos fantásticos, ideales para platos de sabores intensos, que apetecen cuando empieza a hacer fresquito.
Pocas frutas son tan dulces, frescas y fáciles de comer para cualquier ocasión. Si te animas a sacrificarte por los demás pelando y despepitando los granos, podrás preparar deliciosos postres como estas tartaletas de uva y crema o este budín de uva.
Calabaza
Si por algo se caracteriza, es por ser la hortaliza presidenta del otoño. Su fantástica textura y suave dulzor la convierte en un fruto muy versátil, pudiendo utilizarla como protagonista o como secundaria en sopas, arroces, pastas, potajes o guisos. Unas posibles recetas para preparar con este alimento podrían ser puré de calabazas asadas o pechugas de pollo rellenas de flor de calabaza.
Espinaca y acelgas
Estas dos verduras de hoja clásica viven su esplendor en otoño e invierno. La espinaca fresca es un lujo asequible que hay que probar sí o sí. Y en cuanto a las acelgas, cocinadas en su punto y bien aliñadas, pueden convertirse en un auténtico y delicioso manjar. Pero si no las queréis comer “a palo seco”, podéis “engañarlas” con estas recetas de lasaña de espinaca y ricota, de croquetas de quinoa y espinacas o de buñuelos de acelga sin huevo.
Castañas
Asadas o cocidas son una delicia, aunque su sabor delicado obliga a tratarlas con cierta consideración cuando se mezclan con otros alimentos. Para aquellos que quieren alejarse del típico cucurucho de papel de periódico que se puede comprar en cualquiera de los puestecitos de la calle, os proponemos preparar un rico flan de castañas, cordero con castañas y ciruelas o incluso soufle con castañas.
Carnes y pescados
Pero no todo queda aquí. Entre los productos del mar, en otoño están en su mejor momento la dorada, el besugo, los berberechos o el buey de mar. Las carnes de caza propias de esta estación son el jabalí, la liebre, el faisán, el conejo montés y la cabra montesa.
Así que tanto por el lado de las proteínas como por el de las verduras y las frutas, el otoño viene con un festival de colores y sabores que alegrarán tu mesa aunque fuera caigan chuzos y anochezca antes.