Una chocolatina y unos granos de maíz tuvieron la culpa en 1946 del descubrimiento casual del horno de microondas, un electrodoméstico imprescindible para los que no tienen mucho tiempo para cocinar pero no renuncian a comer sano. El ingeniero físico norteamericano Percy Spencer probaba un dispositivo llamado magnetrón cuando notó que se le derretía una chocolatina que llevaba en el bolsillo. Probó a poner unos granos de maíz junto al dispositivo y en unos segundos empezaron a crepitar y saltar por el laboratorio: había hecho palomitas de maíz. El magnetrón es el corazón de un microondas e irradia las ondas…














